Lobo no haría nada que no le pidieran antes. Se lo habían dejado muy claro. No molestar, no importunar, no acosar: ni con cartas, ni con wasap. ni con visitas, ni con redes, ni con nada. Y no quería meter más la pata, ni que lo despreciaran, ni hacer el más absoluto ridículo. No lo soportaría.

No hay comentarios:
Publicar un comentario