Todos los años, releían el libro de Marco Aurelio Pensamientos para mi mismo. Siempre lo hacían de noche, acostados en su cama,y si hacia frio,tapados por su mantita de agujeros azules. Unas veces leía lagartija y otras lobo. Y como siempre estaban abrazados, muchas veces se dormían y comentaban en sueños algunas de las frases de Marco Aurelio que les habían impresionado. Con cada lectura descubrían cosas nuevos que el libro les iba regalando. Hubieron muchas lecturas durante las noches, sus noches, bajo el Alisio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario