Acabo de llegar de un funeral. Anoche murió un veterano montañero; Mario Pérez Damas. Lo conocí en 1974, en las Cañadas del Teide, en un curso de Iniciación a la Montaña. El primer recuerdo que tengo de él es de verlo prepararse un bocadillo de sardinas de lata, con un tomate, unas rodajas de cebolla y tremendo pan. Nunca dejó de ser un referente para mi. Ahora ya está recorriendo los senderos de la eternidad y preparando nuestra llegada.





