A pesar de lo miserable y mediocre que era, lobo, intentaba hacer las cosas lo mejor posible y evitando molestar. Así y todo, casi nunca lo lograba, y, lo que solo conseguía, era meter la pata una y otra vez.
A pesar de lo miserable y mediocre que era, lobo, intentaba hacer las cosas lo mejor posible y evitando molestar. Así y todo, casi nunca lo lograba, y, lo que solo conseguía, era meter la pata una y otra vez.
El reencuentro, 1979.
Juan Miguel González Pérez y Luis Adern Ortoll. Nacidos el mismo día, el mismo mes, el mismo año y casi a la misma hora. El primero en la isla de La Palma y el segundo en la provincia de Lérida. El primero ya es una estrella y el segundo va camino de serlo.