Hasta el final.
Dentro.
Muy dentro.
Caminándonos.
Somos.
El Alisio que
hay que respirar.
A
pie de camino.
A
pie de vida.
Al
atardecer.
La vida.
Del
potente viento Alisio.
De
todo.
Sin remedio.
Para ti.
Y
para la vida.
Hasta el final.
Dentro.
Muy dentro.
Caminándonos.
Somos.
El Alisio que
hay que respirar.
A
pie de camino.
A
pie de vida.
Al
atardecer.
La vida.
Del
potente viento Alisio.
De
todo.
Sin remedio.
Para ti.
Y
para la vida.
Yo te vi primero, de espaldas, cuando entraste en local. Sabía que eras tú. Al final de la proyección nos localizamos con un cruce certero de miradas. Tomaste la iniciativa y me preguntaste si era lobo. Te conteste que si y al tiempo te pregunte si tú eras Lagartija, cosa que me confirmaste. Nunca me olvidare de esa sonrisa y de esa carita tan bonita y tierna.