De
nuestro tiempo.
Lagartija.
De que serás tú, con todo el derecho y la razón del mundo, la que esparcirás las heces mas nauseabundas y fétidas sobre mi tumba.
Seguramente la muerte de lobo estaba pronta. Y quizás, la vida se apiade de él y la muerte le sea rápida y silenciosa, aunque se mereciera la más horrible y dolorosa de las muertes.