De,
la,
guardiana.
De mi
sonrisa.
Y.
De las
Lagartijas.
Lobo no haría nada que pudiera
importunar a Lagartija. Y si no era invitado no se acercaría a ningún lado. Esto le había quedado muy claro. No quería seguir metiendo más la pata con ella. Sobre todo por el respeto como persona que le tenía.