Lobo esperaba qué lagartija estuviera bien y enterita
De
camino.
Hacia ti.
De
lo que se va.
Mostrando.
Iluminado por la vida.
Por las rendija de Lobo se coló una Lagartija. Para quedarse allí siempre. Donde las entrañas.
Lobo no era nada. Sólo una mierda secándose al sol.
De
eso.
Mismo.
Que abrasa a las entrañas.
Lagartija cuidaba con mimo su pequeño y variado huerto. Y es que tenía mucha mano para estos menesteres.
De
recorrer.
La noche.
Contigo.
De mi Lagartija y de la vida. Que llega.
Totalmente enyecado. Andaba ese lobo. Por los caminos que refrescaba el Alisio.
Vivían en un hogar mágico. Esa Lagartija y su lobo.
Y, La luna, también era de Lagartija.
Hacían hogar allá donde estuvieran. Bastaba con los dos.
De que todo acontece. Al Cielo gracias.
Siempre juntos.
Siempre revueltos.
Muy revueltos.
Contigo, pequeñaja.
Siempre.
Contigo.
Amasándonos. De futuro. Cielo.
De lo que te quiero. Pequeñaja de mis entrañas.
Lagartija recorría las entrañas de su lobo inundándolas de su mágica ternura y de un agradable calorcito.