Se,querían. De eso no había duda. Y mucho. Lo suficiente para no salirse de su camino. El que le destino les había elegido para que lo transitaran juntos. De la mano. Revueltos. Dejando una estela de amor tras de ellos. Y, penetrando al futuro. Al suyo. Con la fuerza de sus corazones que el Alisio se encargaba de refrescar.
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