De eso se trataba, de que estuviera bien. Esa lagartija pequeñaja y bonita que andaba correteando por las entrañas de lobo.
De las tormentas de las entrañas.
De lo que permanece y de lo que permanecerá.
De los puntales de las entrañas de color Verde YK.
De llorar a las perdidas.
De camino, cielo, de camino — le decía — .
De saber que estás. Al otro lado de las palabras.
De la dueña de las entrañas.
De que se besen las palabras a través de nuestros labios.
Del cielo, cada vez más cerca.
De achucharte, pequeñaja.
De permanecernos

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